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jueves, 13 de diciembre de 2007

Cagazos memorables (II)

De cuando el día se hizo noche en 5 minutos

Mismo viaje del post anterior. Esta vez, haciendo campamento agreste en Lago Escondido (una ciudad que queda aprox. a 60 km de Ushuaia).
Tres de los "grandes" (mi mamá, mi tío y mi tía) se iba a Ushuaia a buscar provisiones, y los "chicos" (mis tres primos y yo) quedábamos a cargo de mi papá, que además tenía que preparar el chivito... Pobre el viejo, era una máquina de generar anécdotas!
La curiosidad que descubrí ese año, es que en esa zona se hace de noche muy tarde (a eso de las 22hs más o menos), y que de la claridad de la tarde a la oscuridad de la noche, se pasa en no más de 15 minutos. Eso hacía que tuviéramos los horarios cambiados, porque uno cuando está de vacaciones no mira mucho el reloj, así que siempre terminábamos cenando a las 2 de la madrugada!
La cuestión es que estábamos aburridos y le dijimos al viejo que íbamos a dar una vueltita.
"No se vayan muy lejos eh?! que yo tengo que vigilar el chivito" nos dijo papá.
Después de pastorear por ahí un rato, decidimos tomar el camino que llevaba a la ruta desde el lugar donde acampábamos a orillas del lago, para ir a esperar al resto de los grandes.
Llegamos a la vera de la ruta, y nos sentamos en unos troncos a charlar y a esperar, cuando de pronto descubrimos que estaba empezando a caer la noche. No nos dió tiempo, luego de recorrer un corto tramo del camino de regreso, cayó la noche... Yo sentía que me temblaban las piernas, no sabía si correr para adelante o volver, no podía llorar para no asustar a mi prima la más chica, pero me moría de miedo... Mi primos iban a escuela religiosa, por lo que lo primero que propusieron fue tomarnos de las manos, y rezar (yo en esa época creía en dios, así que rezamos todos juntos).
Caminabamos en la oscuridad, tomados de la mano y rezando, la única iluminación era las estrellas (y no es una licencia poética, es literal), cada tanto nos sobresaltábamos cuando una liebre cruzaba corriendo delante nuestro. Realmente pensé que me iba a quedar dura ahí del ataque de pánico.
Por suerte, al rato de caminar a oscuras, un auto se aproximó por el camino, y eran los "grandes" que volvían con las provisiones. Nos subieron al auto, y volvimos a las carpas todos juntos.
Cuando llegamos mi viejo estaba histérico! Ahí acuñó la frase con la que la gastamos durante muchísimos años... "Vos perdoname anita*, pero estos pendejos... son una manga de hijos de puta!!!".

*anita es mi tía, y la madre de 3 de los 4 hijos de puta jejeje

jueves, 6 de diciembre de 2007

Cagazos memorables (I)

Conversando con gente respecto a mi enorme tendencia a sobresaltarme (soy de las que pegan el saltito en la silla ante un ruido inesperado), me decían que si no hacía algo al respecto, un día se me iba a parar el corazón del susto.
Y así fue como empezó el recuento de todos los cagazos que he vivido (o sobrevivido?), para llegar a la conclusión de que del corazón debo estar muy bien, caso contrario no estaría contando esto.
Otra conclusión a la que llegué es que en su gran mayoría, los mayores sustos me los pegué estando de viaje, por lo que, siendo anécdotas dignas de perpetuar, se me ocurrió que podría ser entretenido postearlas en el blog.
Ergo, acá va la primera:

De cuando casi no sobrevivimos al Cañadón de la Mosca

Hace muchos años, siendo aún adolescentes, hicimos con mis viejos y mis tíos un viaje fabuloso, recorriendo en carpa, casi todo el sur argentino (llegamos hasta el canal de Beagle!). De este viaje en realidad se desprenden un par de cagazos memorables, pero el peor sin dudas fue cuando hicimos la parte del viaje entre El Bolsón y Bariloche.
El itinerario marcaba que debíamos hacer ese tramo de tarde, pero un desperfecto mecánico nos retrasó, llegando a esa ruta de noche.
El Cañadón de la Mosca es una ruta de montaña es decir, de un lado montaña, del otro precipicio, de puras curvas, y en esa época era de ripio (no sé si ahora estará asfaltada) , por lo que hacerla de noche, ya de por sí implicaba un riesgo muy grande.
Ibamos con una marcha muy prudente, nosotros adelante y mis tíos atrás. En determinado momento, el camino se ensanchaba, y mi papá aprovechó para despegarse un poco de la ladera de la montaña, pero mis tíos empezaron a hacer luces de manera muy insistente, por lo que mi viejo optó por detener la marcha.
Frenamos y mi tío se bajó en una carrera loca hasta nuestro auto.
"Que hacés loco de mierda! te querés suicidar??? Bajá del auto y fijate lo que casi acabás de hacer".
Nos bajamos y a escasos metros adelante, estaba el precipicio nuevamente... La ruta no se ensanchaba, era un mirador panorámico, del cual por la oscuridad de la noche no habíamos visto la señalización.
Yo tuve un ataque de nervios, pensé que me moría ahí mismito, me hice un bollito en el asiento de atrás y no volví a levantar la cabeza hasta llegar a Bariloche.

martes, 17 de julio de 2007

... el profesor Longaniza!*

*Haciendo referencia al Chavo del 8, cuando sus compañeros hacían silencio y él quedaba solito, metiendo la pata...

Yo tengo el síndrome del "profesor Longaniza", es decir, tengo la habilidad para decir a viva voz una barbaridad, y que todo el bullicio reinante se apague en ese preciso instante.
No es dificil que esto ocurra, dado que mi nivel de voz es bastante potente (creo que ya comenté alguna vez, que mi madre me apodó de chica como "voz de trueno"). Trato de manejar el caudal, pero cuando el ambiente se pone ruidoso, me olvido de ejercer ese control y si el ruido se apaga de golpe (como puede ser que 20 personas decidan dejar de hablar al mismo tiempo? se ponen de acuerdo???), lo más probable es que quede mi vozarrón en el eter, diciendo algo impropio (porque además, nunca me pasa eso cuando estoy expresando una idea brillante, no... siempre me pasa cuando estoy diciendo barbaridades).

Hablando acerca de esto, es que mis compañeros de trabajo me hicieron caer en cuenta de que tengo el síndrome hasta cuando escribo...
Hace un tiempo, se había descompuesto la impresora del piso, y como ésta era usada tanto por nosotros como por la gente del piso superior, el día que quedó reparada mi jefe envió un mail con copia a todos (aprox. 50 personas) avisando que ya estaba otra vez en funcionamiento.
Le respondí el mail a mi jefe:
Por favor, ya que estás, podrías pedirle a todos que no manden a imprimir cualquier cosa porque sí? Todos los días estamos tirando a la basura cualquier cantidad de impresiones que la gente manda y luego no viene a buscar, esto es desperdiciar los insumos simplemente porque son "gratis", pero después cuando hay que imprimir cosas importantes, resulta que la mitad de las veces no hay toner y/o papel. Ni hablar de que después nos embanderamos todos contra las papeleras, pero desperdiciamos toneladas de papel y eso no le importa a nadie.

El mail me pareció correcto... lo incorrecto fue que en lugar de pulsar Responder, había pulsado Responder a todos, es decir que no sólo recibió el mail mi jefe, sino también el resto de las 50 personas, muchas de las cuales a partir de ese momento, comenzaron a mirarme muy mal cada vez que nos cruzamos.
El lado positivo del asunto, es que ya casi no tiramos impresiones olvidadas al final del día.

jueves, 14 de junio de 2007

Sueño recurrente

Durante muchos años, tuve un sueño recurrente.
Cada tanto soñaba que se juntaba Soda Stereo, y yo corría de un lugar a otro buscando entradas, y en cada lugar al que llegaba me decían que estaban agotadas... Corría y corría, sudaba a mares, me empezaba a agitar, y preguntaba en todos lados, kioskos, puestos de revistas, en los lugares más inverosímiles, hasta que de tanta agitación me empezaba ahogar y ahí era donde me despertaba, casi como si realmente hubiese estado corriendo esa carrera desaforada, empapada en sudor, agitada.
Cuando empezamos a "noviar" con el negrito, un día hablando de los sueños, le conté este sueño extraño, y que se repetía idénticamente cada tanto.
Él me dijo "no te preocupes más, porque si algún día Soda se reúne, ahora estoy yo para conseguirte las entradas aunque tenga que remover cielo y tierra".
Después de esa conversación, nunca más se repitió el sueño...
Hoy tengo las entradas frente a mí, y todavía no lo puedo creer.

domingo, 15 de abril de 2007

Hace algunas noches atrás, The History Channel me sorprendió gratamente con el documental del recital de Queen en homenaje a Freddie Mercury (aquel recital donde George Michael hiciera una versión gloriosa de Somebody to love).
Pero lo que me trae a escribir no es ese documental, ni siquiera ese recital en sí, sino la catarata de recuerdos que me trajo de golpe, verlo hablar a Brian May.

Para ordenar la historia, mi hermana mayor me lleva 8 años, así que yo crecí escuchando "música de grandes". Mientras mis compañeritos de primaria leían la revista Anteojito, yo leía (o miraba las fotos más que nada) la revista Pelo, y mientras mis amiguitas morían de amor por Tino y jugaban a los Parchís, peleando todas por ser Yolanda, yo jugaba a que era Brian May y tocaba en Queen.

Mi hermana había grabado desde la radio el recital que Queen diera en el '81 en Velez (en un casette Ken Brown, nunca me voy a olvidar), y yo con mis 7 añitos a cuestas, tomé una paleta de madera gruesa, de esas que se usan todavía para jugar pelota-paleta en la playa, y con mis marcadores le dibujé las cuerdas, los trastes, y hasta la "palanquita".
Con mi guitarra ya armada, tomaba el grabador que mi papá me había regalado (igualito al de la foto que encontré vía google) , le sacaba el cassette de Queen a mi hermana, y en medio del living me pasaba horas jugando a que era Brian May, tocando la guitarra junto a Queen. Era genial, porque además, todos esos gritos y aplausos grabados, eran para mí!!!
Además, cantaba todos los temas fonéticamente (para decir de alguna manera que cantaba lo que yo entendía), por lo que luego de un par de horas, el juego se terminaba cuando mi santa madre perdía la paciencia y mandaba a callar a mí, a Queen, y a cualquier otra cosa que hiciera ruido en la casa.

Lindos recuerdos de la infancia...

lunes, 2 de abril de 2007

Anécdota "literaria"

Leyendo este blog (dicho sea de paso, excelente blog al que llegué siguiendo algún link en otro blog), me acordé de una anécdota que me hizo reir durante mucho tiempo...
*-*-*-*-*-*-*-*-*
Hace algunos años atras, recorriendo con un grupo de amigos una peatonal que se extendía por unas cuantas cuadras, con un promedio de una librería por cuadra, uno de los muchachos decidió aprovechar esta característica para pedir un libro que venía buscando hace rato, y que se encontraba agotado.
Siendo así, nos encontramos ingresando a cada librería con la misma pregunta: "tenés ...y un día Nico se fue, de Osvaldo Bazán?".
Las reacciones de los consultados eran diversas, en un par de casos, lo miraron de arriba a bajo despectivamente, respondiendo un seco "no, está agotado", llevándonos a pensar que deberían estar hartos de que la gente entrara con la misma pregunta, nos imaginamos que debería ser un éxito rotundo.
Marlena:- Che X, de que trata el libro, que se está vendiendo tanto?
X:- Ah, no sé, ni idea... Lo recomendó Andy en el programa de radio, y si él lo recomienda es porque debe ser bueno.
M:- Ahhhh ok, y el autor es Osvaldo Bazán el periodista de espectáculos? o es otro que se llama igual?
X:- Ni idea, no lo conozco a Osvaldo Bazán.
M:- ..........................
Entramos en otra librería, misma pregunta. El chico del mostrador, revolea los ojo y suspira:
Vendedor:- Está agotado, pero ya salió la reedición, así que debe estar por entrar, si querés me dejás tu teléfono y cuando llega te llamo.
X:- No, está bien, gracias, no soy de acá.
V:- Pero cuanto tiempo te quedás? Porque a lo mejor entra esta tarde, o mañana a la mañana.
X:- No, no, vine a pasar el día nada más, gracias de todos modos.
V:- Seguro que no me querés dejar el teléfono? por las dudas digo...
X:- No, gracias, chau.
X fue motivo de bromas durante un rato, porque nos dió la sensación de que el vendedor tenía otras intenciones con él.
Otra librería, una chica en el mostrador, y otra vez la pregunta (debo confesar que todos los demás estábamos un poquito cansados del tema, y rogando que encontrara el dichoso libro). Esta vez, la chica lo miró con cara de "mis mejores amigos son, uno gay, uno negro y el otro judío", y le contestó la tan ansiada respuesta: "siiiiii, llegó esta mañana, lo tenés en aquella mesa que tiene el cartel de novedades".
Todos festejamos, y salimos a fumarnos un pucho (si, en esa época todavía fumaba) mientras X, hacía la compra.
Al los 2 minutos sale X, con cara de traste y las manos vacías.
Todos a coro:- Qué pasó?????!!!!!
X:- Nada, menos mal que leí el prólogo antes de comprarlo, es la historia de amor entre dos putos!!! (sic)
Todos los demás estallamos en carcajadas, y obviamente X fue el foco de todas las bromas durante el resto del viaje. A mí me quedaron varias conclusiones, además de una anécdota graciosa:
  • Si seguís a la manada, te podés llevar sorpresas.
  • Si sos un comunicador con onda, tenés un poder de convicción asombroso en todos los giles que sólo siguen a la manada.
  • Mi amigo X, a pesar de dársela de open minded, es homofóbico.

martes, 27 de marzo de 2007

La Caverna de las Brujas

Existen ciertas experiencias en la vida, que al recordarlas pienso que han sido extraordinarias, pero si alguien me preguntase si estoy dispuesta a repetirlas, contestaría sin lugar a dudas... NI LOCA!!!
Una de esas experiencias, es la de la Caverna de las Brujas, en Malargüe, provincia de Mendoza. Lo que uno puede ver y sentir allí, es fascinante, desde los preparativos (cascos estilo minero, con la linterna al frente), hasta el ingreso a la primer cámara, enorme y totalmente a oscuras, para que se acostumbre la vista, y mientras uno se deja envolver en el relato del guía, se sorprende como de a poco, empieza a ver formas, donde antes era sólo negrura.
Una vez que empieza el recorrido, se prenden las linternas de los cascos, y uno se sumerge en el corazón de la caverna, pasando en primera instancia por un pasadizo extremadamente angosto, por el que hay que pasar gateando. Luego, se empiezan a abrir las cámaras, húmedas, frías, resbaladizas... y se empieza a trepar o deslizar, según lo exija el recorrido.
En verdad es maravilloso, esas estalactitas y estalagmitas que van dibujando los pisos, los techos y las paredes de la caverna. Genera adrenalina, es una aventura, hay que tener cuidado de no caerse, y hasta determinado momento, es emocionante.
Ese determinado momento del que hablo, fue el que me hizo conocer el pánico realmente por primera vez en la vida... Me dí cuenta de que otras veces en las que consideraba haberme aterrado, había sido sólo miedo, y esta vez estaba por primera vez frente al pánico.
Para algunos será una pavada, pero cuando se llega al punto del recorrido donde se debe subir por una mínima escalerita metálica (como si fuera una escalera de pintor, pero amurada a la piedra, es decir, sin baranda ni otro tipo de protección) que conecta una cámara con otra que está más arriba, y a los costados el piso cae en un escarpado sin que la luz de nuestros cascos permitiera ver el fondo, me paralicé... el corazón me latía con una fuerza descomunal, intenté subir dos escalones y el guía dijo las palabras nefastas... "no mires hacia abajo". Como era de esperarse, miré, y en ese instante conocí el pánico... mi cerebro le decía a mis piernas que se movieran, y mis piernas agarrotadas se negaban, yo miraba hacia arriba y lo veía a mi marido (entonces todavía era mi novio) que movía los labios mientras me tendía sus manos, pero no podía entender lo que decía, sentía que estaba haciendo una fuerza sobrehumana y aún así mis piernas se negaban a moverse.
Hasta que al fin pude tener algún tipo de reacción para que la gente a mi alrededor entendiera que pasaba... la reacción no fue la esperada, pero por los menos me permitió hacerme entender para que alguien me ayude: estallé en llanto y grité "no ven que las piernas no me responden, la reputa madre que los parió???!!!". Empecé a temblar, y entre el guía y mi marido me ayudaron a subir... Estábamos en la mitad del recorrido, si queríamos volver deberíamos hacerlo solos, porque el guía no podía dejar a toda la gente varada en la mitad de la caverna; así que decidí seguir, con el compromiso del guía de que me ayudaría en todo el trayecto.
Lamentablemente, desde ese punto hasta el fin del recorrido, no pude disfrutarlo más, y la verdad que no volvería a hacerlo. Pero fue una experiencia única (e irrepetible!) y me sirvió para darme cuenta de que le tengo terror a la sensación de vacío bajo los pies (no a la altura, sino a esa sensación de vacío).
Siempre me quedó la duda de si no es peligroso, porque lo parece! pero nunca escuché de alguien que se haya accidentado allí. Si alguien tiene datos al respecto (Javi?), me gustaría saber.
A los aventureros, que no tienen problemas con la oscuridad, los espacios reducidos, ni las alturas, se lo recomiendo!!!

viernes, 2 de marzo de 2007

Crónicas veraniegas: Hablando... los animales se entienden!

Ya sé que estamos en marzo, que los chicos están empezando las clases, que hace dos semanas que volví de vacaciones, y que una crónica veraniega a estas alturas, parece medio desubicada. Pero ayer mirando las fotos, nos acordamos, y no podía dejar de postearla.

Estábamos en Mundo Marino, en el piletón de los lobos marinos, dándoles de comer unos nauseabundos pescados (pero que las criaturas en cuestión devoraban cual manjar). Recordemos que como dichos animalitos en algún momento de su vida han sido entrenados, hacen las mil monerías (o debería decir, loberías???) para ser quien se adjudique la pieza de pescado.
Quien aquí relata, como es su costumbre, le hablaba a los lobitos mientras les daba de comer, diciendo cosas como "que simpático que sos!", "querés más pescadito?" y otra serie de boludeces, pero si recordamos que yo hablo todo el tiempo, no sólo a los animales, sino a la computadora, al televisor, y a la cocina cuando me quemo, esto no tendría mayor anécdota. Lo que remata la historia, es la rubiecita tonta (vestida más para salir un sábado a la noche, que para pasear por mundo marino), que luego de morderse el labio en inferior en franca actitud de "que tarada", le comenta a su novio: "ay, mirala, le habla a los lobitos como si fuera perritos!".
Y en todo caso? cual sería la diferencia, retardada mental???????
El novio la miró con cara de "decí que tenés un lomazo bárbaro porque si no te tiro al estanque", y se la llevó de la mano mientras mi marido y yo no parábamos de reirnos a carcajada limpia...

jueves, 1 de marzo de 2007

Conversación imperdible

Hace 15 minutos, suena el teléfono en la oficina, llamada externa... atiendo:
Mamá: No sabés lo que pasa! (voz de que acaba de suceder una tragedia)
M: no má, si no me contás no lo sé... (voz de que conozco que mi madre me va a salir con una pelotudez)
Mamá: viste los canales de aire? el trece, el nueve, telefé... en todos se vé la imagen pero se escucha una voz de un hombre que no sé que dice del audio original, y habla en varios idiomas!!! (voz de que nos están por atacar los marcianos)
M: má, fijate el botoncito del SAP, que cambiaste el canal de audio.
Mamá: NO NENA, yo no-toqué-na-da! (voz de berrinche), de golpe empezó eso, tiene que ser como una interferencia o algo, porque en todos los canales de aire están diciendo lo mismo... es un tipo que habla, pero es medio raro como habla. Escuchá... (tubo del teléfono pegado al parlante de la tele)
M: es como te digo má, cambiaste el canal de audio a SAP, buscá el botón y apretalo de nuevo.
Mamá: NO ENTENDÉSSSSSSSSSSSS?! (si, mi mamá cuando se pone nerviosa enfatiza las palabras), NO TENGO NINGUN BOTÓN QUE DIGA SAP, Y ADEMÁS YO NO TOQUÉ NADA.
M: fijate, tenés alguno que diga audio o mts??? todos los televisores lo tienen! (voz de que estoy empezando a perder la paciencia)
Mamá: mmm si, MTS hay uno, lo aprieto?
M: si mamá, apretalo y decime que pasa (voz de "si te tuviera a mano, te revoleo un zapato")
Mamá: ahhhh ahora dice mono, y se escucha normal...
M: apretalo de nuevo que seguro dice STEREO y se escucha todavía mejor.
Mamá: siiiii, en serio... que loco, no?
M: no má, no es loco, ES LO QUE TE ESTOY DICIENDO DESDE QUE TE DIJE "HOLA" (...breve explicación de lo que es el canal de audio SAP, que no viene al caso reproducir...)
Mamá: bueno, que querés, vos sabés que a mí la tecnología me supera!

sábado, 13 de enero de 2007

A mi me pasan cosas raras...


A mis tiernos 16 años me sucedió algo bastante raro. Un día así de la nada, empecé a sufrir un intenso dolor de cabeza, fobia a la luz, mareos vertiginosos (algo así como ver la vida desde adentro del lavarropas... cuando está en la fase de centrifugado), y terminé internada, porque a simple vista parecía una meningitis.
El tema era que no había fiebre, por lo tanto, la meningitis se descartó enseguida. Y ahí empezaron los estudios, que análisis de sangre, que electroencefalogramas... 15 días de internación de aquí para allá, porque para colmo de males, estaban en un hospital público y en aquel entonces, un tomógrafo no se encontraba en cualquier lado.
Durante esos 15 días, fui la más mimada, mi cama era un desfilar de gente con regalos y no entendería muy bien por qué hasta algunos años después.
Un día los síntomas empezaron a desaparecer así como habían aparecido, y cuando desaparecieron por completo, me dieron el alta atribuyéndolo a algún virus extraño que no habían podido identificar.
Yo seguí mi recorrida neurológica, finalmente tuve mi tomografía (6 meses después) y todos nos quedamos tranquilos de que no pasaba nada.
Algunos años después, habiendo quedado todo esto como anecdótico, mi mamá me contó que mientras había estado internada, los resultados de los estudios eran tan malos, que le habían dicho que yo tenía un tumor cerebral, y me quedaban pocos meses de vida!!!.
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Hace dos semas empecé con un dolor de cabeza bastante fuerte... pasaban los días, y no se iba. Traté de seguir con mi vida normal, tomando analgésicos, que hacían aflojar un poco el dolor, pero no llegaban a borrarlo por completo.
Hasta que ayer, me desperté con la sensación de que la cabeza literalmente me iba a explotar (Scanners, un poroto al lado mío!), y de golpe me volvieron todos los fantasmas de hace 17 años atrás; me asusté realmente.
Mi marido me llevó de urgencia al sanatorio, y me internaron. Suero con analgésicos, y tomografía (los beneficios de la salud privada, a la media hora de internada, ya me habían hecho los estudios).
Tres sueros y unas cuantas horas después, vino a verme un neurólogo con los resultados. Cuando me dijo que la tomografía era normal, me volvió el alma al cuerpo, y yo no sé si se me notaba en la cara o qué, porque el médico me dijo "quedate tranquila que no tenés un tumor, eh?!". Claro! se hizo el gracioso porque no sabía una parte de la historia!
Bueno, en definitiva, el diagnóstico es que soy una auténtica "chica migraaaañaaaaa" (referencia a la historieta de MTV), ahora se viene un finde de reposo y analgésicos, y a tachar los días que faltan para las vacaciones!

jueves, 4 de enero de 2007

La cruel realidad

Vaya sorpresa me llevé ayer, leyendo la revista VIVA del domingo, cuando me enteré que Los Reyes Magos no eran reyes, no eran magos.... Y NI SIQUIERA ERAN TRES!!!!
Parece ser que lo de reyes magos fue un problema de traducción, y la cantidad fue nomás porque les coincidía con la simbología de lo que querían expresar con los regalos y las razas.

Sabía que no existían desde aproximadamente mis nueve añitos, cuando una compañera de colegio se encargó de bajarme de la nube; pero de todos modos fingí no saber nada para seguir recibiendo regalos hasta los 11, cuando mi madre preocupada me espetó "todavía no te diste cuenta que los reyes magos somos papá y yo???!!!" jejeje y ahí debí confesarlo.
Pero de ahí a enterarme todo esto, ya es un golpe muy fuerte... creo que voy a tener que pasar por un shopping a auto-regalarme algo para calmar la angustia!

viernes, 15 de diciembre de 2006

2 A.M.

Recién llego... la falta de sueño y la compu prendida me tientan a escribir algo, aunque no sepa muy bien que...
Tengo la cabeza enmarañada con un montón de cosas, pero ninguna demasiado clara, quizás por algunas copitas de champagne de más.
Fiesta de fin de año de la empresa... todavía trato de dilucidar si el discurso de la "gran familia" es cómico, triste o patético.
Trato de entender a un grupo de gente que esta noche eran los mejores amigos, y el resto del año se matan entre ellos... salieron a lucir sus miserias y sus mejores pilchas.
Me fui temprano, cuando abría la pista de baile... ya no me entusiasma. Me trajo un taxi que venía a la velocidad de la luz, esquivando autos, frenando bruscamente... en algunos momentos dudé si iba a llegar a casa sana y salva.
En los semáforos me detuve a ver la fauna vernácula, hace mucho tiempo que no andaba a estas horas un día de semana por la calle... la gente no duerme. En realidad yo tampoco dormía mucho a los veintipico, pero las etapas pasan y uno cambia... No sé si es tanto un estilo de vida, como una necesidad, yo NECESITO dormir.

domingo, 26 de noviembre de 2006

Corolario perfecto...

...para un fin de semana patético.
La señora sacó a pasear al perro, EN PIJAMAS!
Si, si, mirándolo con cariño capaz que parece un pantalón de gimnasia... pero hay que ponerle mucha voluntad, eh?!
Y bue... fue un día de larva absoluta, no daba cambiarse la ropa para darle un par de vueltas a la manzana al perro.
Además por la calle una ve cada cosa que dice estar "vestida", que hasta mi pijama parece un "elegante sport".

viernes, 24 de noviembre de 2006

Algunas explicaciones...

Oregon Cooler: era una bebida que venía en botellita de no más de 350 cm3, con gusto a durazno, gasificada y con un muy bajo contenido alcohólico. Riquiiiiiiisima! Busqué en google pero no pude encontrar ninguna imagen de la botella.
Día del cine: insisto, era los primeros días de octubre. Era la época que Lavalle y Florida estaban plagadas de cines (recuerdo que en la primera edición de este evento, fui a ver Dirty Dancing!!!). Se pagaba una entrada al cine, y con esa misma entrada, cuando terminaba una película ibas y te metías en otro cine a ver otra, y así sucesivamente. Mi record fueron 4 pelis en un evento, pero casi pierdo la vista jejeje. Se hizo durante algunos años, y luego los cines empezaron a desaparecer, por eso se suspendió.
Con ojos de niño: Julián Weich organizaba el evento en el centro cultural recoleta, era como una especie de muchas habitaciones y en cada una los chicos tenían actividades diferentes para hacer. Era super educativo y muy divertido, salías enchastrado y cansado pero feliz, yo llevaba a mis sobrinas cuando eran chicas. Se hizo durante algunos años, y luego no se hizo más.
Lástima...

jueves, 23 de noviembre de 2006

Añoranzas

Hay cosas que han pasado por mi vida, y que extraño... Y no me estoy poniendo profunda ni melancólica, me refiero a cosas fútiles, a cosas de las que uno no se acuerda casi nunca, pero a veces se acuerda y las extraña... Va una pequeña lista:
1.- El Oregon Cooler.
2.- Pizza Hut.
3.- Wendy's
4.- El día del cine (era a principios de octubre, uno pagaba una entrada y podía ver todas las películas que quería, salía de un cine y entraba en otro).
5.- "Con ojos de niño" (lo hacía Julián Weich en el centro cultural recoleta).

Hay más, pero será en próximas ediciones... (alguien tiene que trabajar en esta oficina, che!)

jueves, 16 de noviembre de 2006

Los seis penes

En orden de aparición...
El pene Nro. 1 "El doloroso": tamaño promedio, nunca pudo ser disfrutado del todo, porque por ser el primero, las pocas ocasiones compartidas fueron muy dolorosas.
El pene Nro. 2 "El egoísta": tamaño promedio también, sólo las primeras experiencias fueron dolorosas. Las siguientes empezaron a ser más placenteras pero la mayoría de ellas, inconclusas... su dueño era un egoísta que acababa rápido, se daba media vuelta y a dormir.
El pene Nro. 3 "El chiquitín": pequeño y veloz, pero de recuperación rápida. Es decir, duraba menos de 10 minutos, pero se recuperaba en seguida, y hasta 5 veces seguidas; con lo cual con suerte terminábamos 5 a 1 (no debería haber sido al revés????).
*El pene que no cuenta: tamaño XL, pero este va sin nro. porque nunca llegó a nada, es decir, pasaba de todo menos concretar el hecho. Triste, pero así fue, toda la previa para luego irse a acabar al baño (¿?!!!!).
****************LARGO PERÍODO DE ABSTINENCIA DONDE ESTUVE ABSOLUTAMENTE CONVENCIDAD DE QUE EL SEXO ERA UNA MIERDA ABURRIDA DEL QUE TODO EL MUNDO HACIA ALARACA PARA NO QUEDAR MAL*************************************

El pene Nro. 4 "La historia sin fin": tamaño promedio, muy bien usado, aprendí nuevas posturas, sesiones larguísimas, pero nunca me hizo acabar... es decir, que además de las posturas, aprendí a fingir orgasmos. Fueron dos o tres veces nomás, por suerte!
El pene Nro. 5 "El traumado": tamaño promedio tirando a escaso y muuuuuchos problemas. La mitad de las veces no funcionaba. De la mitad que funcionaba, el 50% funcionaba demasiado rápido (es decir que empecé a aplicar lo que había aprendido con el nro. 4 - fingir - para que no se sintiera aún peor). Las veces que funcionaba normal, estaba bien.
El pene Nro. 6 "El mágico": tamaño promedio tirando a grande, muy pero muy bien usado, la primera vez que me agarró me dió una sandanga de como 4 hs que no me voy a olvidar en la vida, y al fin comprendí que el sexo estaba buenísimo. Por suerte, todavía sigo aprendiendo cosas y me sigue sorprendiendo como el primer día..........

miércoles, 15 de noviembre de 2006

Aquellos queridos viejos recuerdos

Una vez visité Orlando, Florida. Y tuve la suerte de tener que vivir algunos días lejos del turismo, en el pueblo en sí... donde las casitas con porche y el aro de basquet pendiendo sobre la puerta del garage, hacían recordar a las películas. Donde la gente se levantaba temprano y camino al trabajo se compraba un coffee-to-go en el Starbucks.
Y estuve a punto de quedarme allí para siempre... volví para organizar mis cosas, pero en la autopista camino a Miami con lágrimas en los ojos juré que volvería para quedarme.
Las cosas no se pudieron organizar, los States pusieron una visa muy jodida de obtener para un argento, y nunca más volví... Y cada tanto, escucho la música que escuchaba allá, y de golpe se me da vuelta todo y me atrapa una angustia, una nostalgia que me hace doler el estómago.
Ya pasaron muchos años, mi vida cambió por completo... sé que no voy a volver, pero escucho esa música y otra vez el dolor de estómago me recuerda la ciudad que dejé atrás un día...

Scary movie

Mmmmm no, me quedo corta, una película de terror me da menos miedo...

Conversación telefónica con mi madre-->
Madre: Estuve mirando casas, y encontré una que dice "ideal dos familias", porque tiene dos cocinas, dos baños, todo doble... si yo vendo acá y ustedes venden ahí, podemos comprar. Yo me mudo a la parte de arriba y ustedes hacen su vida en la de abajo...
Obviamente cuando le dije que ni lo sueñe, se ofendió y me cortó... Me parece que mi madre terminó de perder el juicio.

viernes, 3 de noviembre de 2006

Polaroids

Hay momentos propicios para que uno piense en un sinfin de boludeces... la ducha, el bondi, mientras lavás los platos... se te vienen a la cabeza mil cosas, algunas sin sentido.
Hoy mientras venía para la oficina en el colectivo, se me vino una instantánea de un momento muy lejano, como hace 20 años...
Pollera tubo hasta las rodillas, de jean nevado, pullover gordo tejido a mano de una lana con bolitas grises y blancas, que re pegaba con la pollera nevada, botas... bailando el lento Carrie de Europe en el medio del living de un departamento de Soldati, bailando con el pibe que me gustaba y no terminaba de decidirse si quería o no ser mi novio.
Y ahí me cayó la ficha de la cantidad de cosas patéticas que uno hizo en su vida, y poco a poco fueron cayendo en el olvido (por suerte!).

lunes, 30 de octubre de 2006

Michifuz

Ja! esta mañana me confundieron con un "gato"... en la puerta de casa, vestida para ir a laburar (o sea cero producción, pantalón de vestir, saco, cero maquillaje), esperando que mi cuchi sacara el auto del garage para llevarme a la oficina. Pasa un auto parecido al nuestro, lo miro pensando que era mi marido, y el fulano se para a 5 ó 6 metros y se queda ahí, haciendo luces con el stop... primero pensé que esperaba a alguien más, pero después de insistir 3 veces con las luces, como no me moví de mi lugar, arrancó y se fue.
Todavía no sé si levantar la autoestima pensando en que, a pesar de los kilitos de más y la falta de producción, alguien estaría dispuesto a pagar para tener sexo conmigo... o sentirme como el traste pensando en que paró porque pensó que por la mercadería, muy cara no podía ser! cuac!
Nada, en definitiva la única sensación que me quedó fue la pena por el pobre gil que tiene que pagar para tener sexo... capaz que no "tiene que", sino que tan sólo le gusta así, en cuya caso no me da pena, sino asquito.