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martes, 27 de marzo de 2007

La Caverna de las Brujas

Existen ciertas experiencias en la vida, que al recordarlas pienso que han sido extraordinarias, pero si alguien me preguntase si estoy dispuesta a repetirlas, contestaría sin lugar a dudas... NI LOCA!!!
Una de esas experiencias, es la de la Caverna de las Brujas, en Malargüe, provincia de Mendoza. Lo que uno puede ver y sentir allí, es fascinante, desde los preparativos (cascos estilo minero, con la linterna al frente), hasta el ingreso a la primer cámara, enorme y totalmente a oscuras, para que se acostumbre la vista, y mientras uno se deja envolver en el relato del guía, se sorprende como de a poco, empieza a ver formas, donde antes era sólo negrura.
Una vez que empieza el recorrido, se prenden las linternas de los cascos, y uno se sumerge en el corazón de la caverna, pasando en primera instancia por un pasadizo extremadamente angosto, por el que hay que pasar gateando. Luego, se empiezan a abrir las cámaras, húmedas, frías, resbaladizas... y se empieza a trepar o deslizar, según lo exija el recorrido.
En verdad es maravilloso, esas estalactitas y estalagmitas que van dibujando los pisos, los techos y las paredes de la caverna. Genera adrenalina, es una aventura, hay que tener cuidado de no caerse, y hasta determinado momento, es emocionante.
Ese determinado momento del que hablo, fue el que me hizo conocer el pánico realmente por primera vez en la vida... Me dí cuenta de que otras veces en las que consideraba haberme aterrado, había sido sólo miedo, y esta vez estaba por primera vez frente al pánico.
Para algunos será una pavada, pero cuando se llega al punto del recorrido donde se debe subir por una mínima escalerita metálica (como si fuera una escalera de pintor, pero amurada a la piedra, es decir, sin baranda ni otro tipo de protección) que conecta una cámara con otra que está más arriba, y a los costados el piso cae en un escarpado sin que la luz de nuestros cascos permitiera ver el fondo, me paralicé... el corazón me latía con una fuerza descomunal, intenté subir dos escalones y el guía dijo las palabras nefastas... "no mires hacia abajo". Como era de esperarse, miré, y en ese instante conocí el pánico... mi cerebro le decía a mis piernas que se movieran, y mis piernas agarrotadas se negaban, yo miraba hacia arriba y lo veía a mi marido (entonces todavía era mi novio) que movía los labios mientras me tendía sus manos, pero no podía entender lo que decía, sentía que estaba haciendo una fuerza sobrehumana y aún así mis piernas se negaban a moverse.
Hasta que al fin pude tener algún tipo de reacción para que la gente a mi alrededor entendiera que pasaba... la reacción no fue la esperada, pero por los menos me permitió hacerme entender para que alguien me ayude: estallé en llanto y grité "no ven que las piernas no me responden, la reputa madre que los parió???!!!". Empecé a temblar, y entre el guía y mi marido me ayudaron a subir... Estábamos en la mitad del recorrido, si queríamos volver deberíamos hacerlo solos, porque el guía no podía dejar a toda la gente varada en la mitad de la caverna; así que decidí seguir, con el compromiso del guía de que me ayudaría en todo el trayecto.
Lamentablemente, desde ese punto hasta el fin del recorrido, no pude disfrutarlo más, y la verdad que no volvería a hacerlo. Pero fue una experiencia única (e irrepetible!) y me sirvió para darme cuenta de que le tengo terror a la sensación de vacío bajo los pies (no a la altura, sino a esa sensación de vacío).
Siempre me quedó la duda de si no es peligroso, porque lo parece! pero nunca escuché de alguien que se haya accidentado allí. Si alguien tiene datos al respecto (Javi?), me gustaría saber.
A los aventureros, que no tienen problemas con la oscuridad, los espacios reducidos, ni las alturas, se lo recomiendo!!!

jueves, 8 de marzo de 2007

Inauguración oficial

Creo que en mi patrón genético, en alguna parte si se mira con detenimiento, aparece una camarita de fotos...
Mi viejo era fotógrafo y de los buenos, pero al respecto tenía un solo defecto: para él, sin en la foto no había un ser humano, la foto era una cagada.
Yo vengo a ser la hija rebelde, porque me apasiona sacar fotos, pero a cualquier cosa menos a la gente (la excepción que confirma la regla es mi ahijado, a quien persigo con la cámara por todos lados).
No tengo una buena cámara, tengo una digital común y corriente, y tengo la camarita del celular. Pero con esos dos artefactos, me dedico a fotografiar cuanta boludez se me cruce por delante.
Hace tiempo que andaba con ganas de compartir esas fotos, que si bien no tienen nada de espectacular, para mí tienen "algo", vaya a saber uno que... Así que se me ocurrió armar un segundo blog, que dí por inaugurado ayer a la noche.
Si gustan, pasen y vean.

EN MIS FOTOS...

viernes, 2 de marzo de 2007

Crónicas veraniegas: Hablando... los animales se entienden!

Ya sé que estamos en marzo, que los chicos están empezando las clases, que hace dos semanas que volví de vacaciones, y que una crónica veraniega a estas alturas, parece medio desubicada. Pero ayer mirando las fotos, nos acordamos, y no podía dejar de postearla.

Estábamos en Mundo Marino, en el piletón de los lobos marinos, dándoles de comer unos nauseabundos pescados (pero que las criaturas en cuestión devoraban cual manjar). Recordemos que como dichos animalitos en algún momento de su vida han sido entrenados, hacen las mil monerías (o debería decir, loberías???) para ser quien se adjudique la pieza de pescado.
Quien aquí relata, como es su costumbre, le hablaba a los lobitos mientras les daba de comer, diciendo cosas como "que simpático que sos!", "querés más pescadito?" y otra serie de boludeces, pero si recordamos que yo hablo todo el tiempo, no sólo a los animales, sino a la computadora, al televisor, y a la cocina cuando me quemo, esto no tendría mayor anécdota. Lo que remata la historia, es la rubiecita tonta (vestida más para salir un sábado a la noche, que para pasear por mundo marino), que luego de morderse el labio en inferior en franca actitud de "que tarada", le comenta a su novio: "ay, mirala, le habla a los lobitos como si fuera perritos!".
Y en todo caso? cual sería la diferencia, retardada mental???????
El novio la miró con cara de "decí que tenés un lomazo bárbaro porque si no te tiro al estanque", y se la llevó de la mano mientras mi marido y yo no parábamos de reirnos a carcajada limpia...

jueves, 1 de marzo de 2007

Festejo

Ayer fue el cumpleaños de mi negro, y como de costumbre, no quiso festejos. Habíamos planeado salir a cenar sólo nosotros dos, como otras veces.
Pero se me ocurrió cambiar de planes y sorprenderlo, así que en el horario del almuerzo me escapé de la oficina a hacer algunas compras... Velas, un buen Malbec, lencería nueva...
Preparé un Chow Mien, que se que le encanta, y armé una mesa romántica (no pude resistirme a tomarle algunas fotitos). Él eligió algo de blues como banda de sonido.
La velada fue perfecta, aún más cuando recordamos que teníamos guardada una botella de champagne Extra-Brut, para alguna ocasión especial... y esta era una ocasión muy especial.
Hoy estamos muertos de sueño y con una resaca infernal, pero una noche inolvidable bien lo vale.

domingo, 24 de diciembre de 2006

Atardecer en el oeste


miércoles, 13 de diciembre de 2006

martes, 28 de noviembre de 2006

One night at Roxie Diner


Decidí publicar mis fotitos en un post nuevo, así que estas son las delicias con las que tan merecidamente me castigué el viernes jejeje






Un atentado para el físico, pero un bálsamo para el alma jejeje......

miércoles, 15 de noviembre de 2006

Otra de mis obras de arte...


Que le voy a hacer... me gusta sacar fotos, y ahora me gusta jugar con el Picasa...

domingo, 5 de noviembre de 2006

Sendero

Me encanta esta foto, es la que figura en el "about me", la de la sombra en el medio del sendero soy yo sacando la foto... y no hay motivo alguno para volver a publicarla como entrada, nada más porque sí, me gusta, quiero verla en grande.
That's all

sábado, 4 de noviembre de 2006

Hoy pudo ser un gran día

Pudo, pero no lo fue... Eran un día de sol, ideal para pasear, disfrutar de algún momento "kodak", pero no... Cual condenado que envían al cadalso, a mí me llamaron de urgencia para atender un problemita en el trabajo. Y ahí pasé mi día de sol, encerrada entre las lúgubres paredes de la oficina y sola.
Pudo ser un gran día, pero la verdad que fue un día de mierda...