miércoles, 31 de enero de 2007

Del 01/02/07 al 15/02/07

CERRADO
POR
VACACIONES
!!!!!!


Prometo volver, no sé en que estado, pero que vuelvo, vuelvo...
Besos a todos, gracias por pasar, y no se olviden de volver después del 15/02.

sábado, 27 de enero de 2007

Haciendo la tarea

Mis queridos Jes y Itocuaz, me han encomendado la tarea de seguir con este "meme" (todavía no encontré la lógica de este nombre, pero vale igual), así que aquí va... Cabe aclarar que no es el libro en curso, sino como decía la consigna, el que alcanzaba estirando la mano.

Instrucciones:
Agárrese el libro que tenga más cerquita. Dele hasta la página 123. Váyase ahora a la quinta oración. Copiése las siguientes tres oraciones y publíquelas en su blog. Nombre libro y autor, y póngasela de tarea a otros tres bloggeros.

Lo cual era muy cierto, pero implicaba una falta de tacto, siendo así que hablaba al público de la radio, ansioso por saber que significaba esa historia de los aviones que andaban por todas partes.
Apenas un minuto después empezó a parpadear la lucecita del teléfono instalado en la mesa de Sykes, que comunicaba con la centralita.

- Tenemos una llamada en línea uno - anunció Sykes.

Ilusiones - Richard Bach

Ahora le paso la tarea a Rodrigo (Así de Simple), a Rodrigo (Bitácora de una mente dispersa), y a Fernanda (Drácula con Tacones)

viernes, 26 de enero de 2007

Cadaver exquisito

Bien, ya hice mi tarea, así que aquí les dejo mi línea:

No me olviden, no importa que sepan que ya no volveré, si me recuerdan verán que no he ido a ninguna parte...

(Los puntos suspensivos no forman parte de la frase, son sólo para darle el aire de continuidad)
Angie, tu turno! Exitosssssssssssssss

jueves, 25 de enero de 2007

25 de Enero


Feliz Cumple... para mí!!!!!


lunes, 22 de enero de 2007

Aprender a regalar

Esto me llegó hace mucho tiempo por mail, y lo guardé porque me encantó. Hoy se me ocurrió que podría ser una buena idea compartirlo...
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Aprender a regalar

Regalar es una práctica tradicional, pero no todas las personas comprenden los alcances de este acto: para muchos es una simple rutina, o un hábito consumista. Incluso, para algunas personas buscar regalos es una "tortura" y una pérdida de tiempo. Sin embargo, a todos nos gusta recibir regalos. Por lo tanto, hacerlos es una acción muy valorada.
Ahora bien, ¿sabemos hacer regalos? La mayoría de nosotros, no. De niños nos enseñan a aceptar los regalos y a poner "la mejor cara" aunque un obsequio no nos guste. Nos explican que lo que cuenta es la intención y el buen gesto. Pero esta educación considera el acto de regalar únicamente desde una punta del proceso: la recepción. En lugar de aprender a recibir regalos, sería más efectivo aprender a hacer regalos.
Para aprender a regalar, primero debemos modificar un paradigma que tenemos muy arraigado: regalar es comprar. Definitivamente, hace falta un proceso de adquisición para obtener un presente. Pero regalar es más que comprar... es comunicar.
Preguntarnos ¿qué puedo regalar? es preguntarnos ¿qué quiero decir? y - a la vez- ¿qué quisiera "escuchar" de mí la otra persona?
El intercambio de regalos es un poderoso medio de comunicación. En lugar de pensar los regalos como productos, necesitamos aprender a verlos como mensajes que contienen significados y propósitos. Un presente puede contar una historia (por ejemplo, si regalamos un disco con una canción que nos recuerda un momento compartido), hacer una promesa (por ejemplo, cuando se regala un anillo de compromiso), o reforzar una conducta (si se obsequia un libro a un niño).
Pero por sobre todo, los regalos son "mensajeros" de la relación entre dos personas. Un presente dice mucho acerca de quien lo da, de quien lo recibe... y de la relación entre estas personas. Cuando damos un obsequio estamos transmitiéndole a alguien aquello que significa para nosotros. Lo mismo ocurre cuando recibimos un presente.
Como toda forma de comunicación, los regalos nos dan una oportunidad muy valiosa: a través de ellos podemos establecer una conexión emocional con otra persona y enriquecer una relación. Un buen obsequio une. Es así que la excelencia de un regalo reside más en su valor relacional, que en su valor transaccional.
Lo determinante en el acto de regalar no es el dinero invertido, el tamaño, el envoltorio, ni la marca. Mucho más importante es la sensibilidad que invertimos. Todos preferimos recibir algo dedicado, original y realmente útil, que un objeto muy común que vemos en todas las vidrieras y que sabemos que la persona pudo comprar en la esquina cinco minutos antes de vernos.
Para desarrollar esa sensibilidad es esencial conocer al destinatario de nuestro "mensaje". De lo contrario, corremos el riesgo de vivir algunos equívocos muy frecuentes: regalamos una prenda que "casualmente" nunca la vemos puesta a la otra persona; visitamos la casa de un amigo y encontramos allí el regalo que le hicimos a otro amigo en común; etc... De la misma manera, cuando recibimos un regalo que no se ajusta a nuestras expectativas, damos excusas como "me queda grande", "tengo uno igual", etc... Estas situaciones incómodas -para una persona, o la otra- podrían evitarse fácilmente si aprendiésemos a regalar. Este aprendizaje no sólo nos ahorraría una posterior decepción, sino que nos acercaría más a quienes apreciamos.
Regalar es una manera de honrar a aquellos que queremos: dar un presente es estar presentes. Cuando la compra de un regalo involucra dedicación, empatía y representa un valor, deja de ser un acto meramente comercial -o rutinario- y se convierte en una oportunidad para hacer crecer una relación.
Si aprendemos a regalar y comprendemos que es una herramienta de comunicación muy poderosa, encontraremos en lo material... un buen camino para materializar lo emocional.

viernes, 19 de enero de 2007

Yo estuve ahí

Yo recorrí esos caminos lúgubres... Me llené la boca de ron, pero la sal que lo acompañaba era la de mis lágrimas.
Yo lloré y lloré, dejé de comer, dejé de dormir, dejé de pensar en otra cosa que no fuera yo y mis circunstancias.
Yo estuve muerta por dentro, y quise estar muerta por fuera también. Y puse las pastillas en fila, una a una sobre la mesa, y volví a beber ron.
Yo llegué al fondo, y descubrí que es cierto lo que dicen, que una vez ahí no te queda otra que ir hacia arriba... porque si encallás ahí, entonces sí, más vale morirse.
Yo estuve a punto de terminar con todo, y en el último milisegundo, con el último resto de energía, me dí cuenta que con lo único que debía terminar era con el autocompadecimiento...
Yo barajé y dí de nuevo, salí a la superficie, y me llené los pulmones de aire fresco a bocanadas. Y ví que desde la superficie el paisaje es otro, con sus idas y vueltas, con sus encuentros y desencuentros, pero definitivamente es otro.
Aprendí, más que en cualquier escuela, y hoy estoy acá, agradeciendo ese instante de lucidez que me permite seguir acá y estar escribiendo esto.

jueves, 18 de enero de 2007

7 cosas 7

Leyendo este post, me dieron ganas de armar mis listas, así que aquí van:

.:. 7 COSAS QUE ME GUSTARIA HACER ANTES DE MORIR:
- Tener un hijo.
- Conocer Egipto.
- Olvidar todos mis rencores.
- Aprender a tocar la guitarra.
- Ver que mi ahijado va por la buena senda.
- Ver a mi vieja feliz.
- Aprender a no hacerme tanta malasangre.

.:. 7 COSAS QUE MAS DIGO:
- "mmmm dijo la muda"
- "que loca la abuela"
- "sistemas"
- "a ver"
- "que parte de xxx no entendiste?"
- "boludo"
- "te amo"

.:. 7 COSAS QUE MEJOR HAGO:
- Cocinar.
- Escuchar.
- Guardar secretos.
- Tener paciencia.
- Trabajar.
- Explicar.
- Aprender por mi cuenta.

.:. 7 COSAS QUE NO SÉ HACER:
- Tocar la guitarra.
- No hacerme problemas.
- Manejar.
- Dominar el caudal de voz.
- Ser mala a propósito.
- Ser falsa.
- Decir sólo lo que el otro quiere oir.

.:. 7 COSAS QUE ME ENCANTAN:
- Que el negrito me haga mimos.
- Que mi ahijado me abrace y me dé besos.
- Tirarme en el piso a jugar con mi perro.
- Cantar (aunque lo haga mal).
- Mirar películas.
- Ir al Hard Rock Café con el negrito.
- Cocinar.

.:. 7 COSAS QUE DETESTO:
- Que me mientan.
- Que no me vayan de frente.
- La política en general.
- Los soberbios.
- La infidelidad.
- El tránsito de la capital.
- El pesimismo.

miércoles, 17 de enero de 2007

Y si, me rompe las pelotas!

Existen esas pequeñas cosas, pavadas nomás, pero que a uno le rompen soberanamente las pelotas... Esas típicas cosas que cualquiera más centrado que uno te dice "ayyyy, no es para tanto!" Y si, probablemente no sea para tanto, pero a mí me rompen la pelotas, ok?

Un típico ejemplo de esto, es el amagador del bondi. El amagador del bondi (colectivo, autobús o como gusten llamarlo) es ese típico personaje, que teniendo la fortuna de ir sentado, se la pasa todo el viaje haciendo como que se va a bajar...
Desafortunadamente tengo que viajar en colectivo todos los días hacia y desde el trabajo, y luego de tantos años de uso, uno va adquiriendo ciertas habilidades, como por ejemplo, de un sólo vistazo detectar cuales de los pasajeros sentados está a punto de bajarse (obviamente una vez detectado el susodicho, se debe contar también con la habilidad para ubicarse en la posición exacta que nos permitirá obtener el asiento que se está por desocupar).
Bien, el amagador, está permanentemente en actitud "bajo en la próxima", y uno permanece a su lado durante todo el viaje pensando "si, ahora sí, llegó a destino, ya se baja". Demás está decir que el muy turro posiblemente termine bajando en la misma parada que nosotros (a no ser obviamente que decidamos cambiar de target, en cuyo caso no habremos hecho más de 3 pasos, para que se pare y nos atropelle al grito de "parada, chofer!!!!!").

Soltar

Saber soltar... creo que es la punta del ovillo.
Saber soltar lo que ya no nos pertenece, lo que ya no está, lo que no es... Eso, que en definitiva está ocupando el lugar de algo nuevo que podría ser nuestro, que podría estar, que podría ser.
Saber soltar y generar espacio en nuestras vidas, para lo que vendrá.
Saber soltar lo que irremediablemente no podremos recuperar.
Esa tendencia de vivir aferrandose a algo que daña, es la que no permite ser feliz; saber soltar lastima, pero son heridas que sanan...
Abrir uno a uno los dedos, casi blancos de tanto apretar, de a poco porque duele... abrir la mano de par en par y soltar, sentir que la carga se aliviana, descansar, renovarse... darse a uno mismo una nueva oportunidad de ser feliz.

lunes, 15 de enero de 2007

What the #$*! Do We (K)now!?

Anoche ví esta película y estoy con la cabeza como una cocktelera!!!! Me encantó, creo que voy a ponerme a investigar un poco más al respecto...
Había escuchado de la existencia de esta película, pero no tenía bien en claro de que se trataba, y tenía miedo que resultase lo suficientemente científica como para que, en mi ignorancia, se perdiera la mitad del mensaje. Pero nada que ver, es muy clara, y refleja mucho de lo que quise expresar en algunos post anteriores de mi particular manera de ver la vida (p.e. acá y acá).
Hay mucha gente que cuando la vea, la va a defenestrar, porque va contra muchos conceptos que a uno le han inculcado desde que nació, pero vale la pena abrir la cabeza y ver desde otra perspectiva.